Navacerrada se pone preciosa en otoño para regalarnos sus mejores galas en invierno. Sus árboles de azúcar me hacen suspirar. Siempre.
Me encanta perseguir la luz que se cuela entre las copas de los árboles. Juego con ella al escondite, y siempre, la dejo ganar.
Imaginando el invierno en blanco y negro
Y este paisaje invita a jugar ...
Como niños ...