Si existe un sitio con "esa luz" es, sin duda, San Lorenzo de El Escorial. Así que, cuando Mar me pidió que le hiciera unas fotos a sus hijas y su nueva mascota, no lo dudé, ese era el lugar. Ruffus podría trotar a sus anchas y ellas se verían aún más bellas (si se puede) con esa luz.
Esto es un resumen de lo que ocurrió esa tarde. Con Alba, Cris y Ruffus ... os diré que acabamos agotados todos, incluido H que nos hizo de ayudante.